Conducta autolesiva en adultos jóvenes en el contexto del modelo psicobiológico del temperamento de Cloninger
Autores:
Slavka Demuthova - University of Ss. Cyril and Methodius in Trnava (SK)
Zuzana Rojkova - University of Ss. Cyril and Methodius in Trnava (SK)
Resumen
La conducta autolesiva, una estrategia de afrontamiento desadaptativa utilizada como respuesta al malestar psicológico, se manifiesta predominantemente durante la adolescencia y la adultez temprana y conlleva graves consecuencias tanto para la salud física como para la salud mental.
Su elevado riesgo y su creciente prevalencia han orientado la atención científica hacia la identificación de los factores que contribuyen a su aparición y persistencia dentro del repertorio de respuestas desadaptativas al estrés y a las situaciones emocionalmente intensas.
Una línea importante de investigación se centra en las características de personalidad de las personas que se autolesionan, especialmente en sus rasgos estables, influenciados genéticamente, que pueden aumentar la vulnerabilidad a este tipo de conducta.
El presente estudio tiene como objetivos: (1) examinar la asociación entre la conducta autolesiva y las dimensiones del temperamento conceptualizadas en el modelo psicobiológico de la personalidad de R. C. Cloninger —búsqueda de novedad, evitación del daño, dependencia de la recompensa y persistencia—, fundamentadas en variaciones genéticas que influyen en la actividad de neurotransmisores específicos —dopamina, serotonina y norepinefrina—; y (2) evaluar la utilidad predictiva de estos rasgos temperamentales para la conducta autolesiva.
La muestra del estudio estuvo compuesta por 589 personas de entre 18 y 30 años (M = 22,04; DE = 3,145), de las cuales 301 (51,1 %) eran mujeres.
La prevalencia de la conducta autolesiva en la muestra fue del 55 %.
Los análisis correlacionales revelaron asociaciones positivas estadísticamente significativas (p < 0,001) entre la autolesión y los rasgos de búsqueda de novedad y evitación del daño, junto con asociaciones negativas estadísticamente significativas (p < 0,001) con la dependencia de la recompensa y la persistencia.
Posteriormente, el análisis de regresión lineal identificó tres rasgos temperamentales —excluyendo la persistencia— como predictores significativos de la conducta autolesiva, explicando conjuntamente el 10,3 % de su varianza.
Las alteraciones de origen genético en la actividad y los niveles de serotonina, dopamina y norepinefrina —reflejadas en rasgos temperamentales específicos— no solo aumentan el riesgo de conducta autolesiva, sino que también se correlacionan con otros trastornos psiquiátricos comórbidos con la autolesión.
Estos hallazgos subrayan el posible beneficio de intervenciones terapéuticas dirigidas al funcionamiento atípico de los neurotransmisores para mitigar las consecuencias adversas de la conducta autolesiva.
Self-harming behaviour, a maladaptive coping strategy employed in response to psychological distress, predominantly manifests during adolescence and early adulthood, and poses serious consequences for both physical and mental health. Its high risk and escalating prevalence have directed scholarly attention toward elucidating factors that contribute to its onset and persistence within the repertoire of maladaptive responses to stress and emotionally charged situations. One important avenue of investigation concerns the personality characteristics of individuals who engage in self-harm, particularly their stable, genetically influenced traits that may increase vulnerability to such behaviour. The present study aims to: (1) examine the association between self-harming behavior and temperament dimensions as conceptualized by R. C. Cloninger’s psychobiological model of personality (novelty seeking, harm avoidance, reward dependence, and persistence), grounded in genetic variations influencing the activity of specific neurotransmitters (dopamine, serotonin, and norepinephrine); and (2) evaluate the predictive utility of these temperament traits for self-harming behavior. The study sample comprised 589 individuals aged 18–30 years (M = 22.04; SD = 3.145), of whom 301 (51.1%) were female. The prevalence of self-harming behaviour within the sample was 55%. Correlational analyses revealed statistically significant (p < .001) positive associations between self-harm and the traits of novelty seeking and harm avoidance, alongside statistically significant (p < .001) negative associations with reward dependence and persistence. Subsequent linear regression identified three temperament traits—excluding persistence—as significant predictors of self-harming behaviour, collectively explaining 10.3% of its variance. Genetically influenced alterations in the activity and levels of serotonin, dopamine, and norepinephrine—reflected in specific temperament traits—not only elevate the risk of self-harming behaviour but also correlate with other psychiatric disorders comorbid with self-harm. These findings underscore the potential benefit of therapeutic interventions targeting atypical neurotransmitter functioning to mitigate the adverse consequences of self-harming behavior.
Academic discipline and sub-disciplines:
Psychology; Artificial Intelligence; Neuroscience